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Cinco recomendaciones para fotografiar personas en tus viajes

Cuando estamos de viaje con la cámara siempre pretendemos captar todo lo que atrae nuestra atención del novedoso ambiente que nos rodea: pueblos, calles, plazas y todo aquello que suscite nuestro interés fotográfico. La presencia de personas en estas fotografías añade calor e interés a las imágenes obtenidas. Pero acercarse a personas desconocidas con el fin de entablar una esporádica relación que posibilite la realización de una sugerente y atractiva fotografía, no es tarea al alcance de todos. Por este motivo, aquí expongo algunas conductas y sugerencias a tener en cuenta a la hora de establecer contacto con otras personas a las que deseamos incluir en nuestras fotografías de viajes.

Joven con camello en el poblado de Tinerhir, sur de Marruecos

Intencionadamente, en el título de este artículo me refiero a personas y no hago mención al termino gentes, definición de conjunto o grupo humano. Cada persona tiene su propia identidad y ante este circunstancia, a la hora de intentar realizar nuestras fotografías con inclusión de personas, debemos tratar de interactuar con ellas con psicología, diplomacia y sobre todo, respeto.

En algunos de mis viajes, sobre todo en los realizados a las zonas más frecuentadas por el turismo de masas, he podido observar la molesta y poco respetuosa conducta de algunos (demasiados) turistas fotógrafos compulsivos, que con la cámara pegada al ojo van fotografiando a diestro y siniestro, sin consulta ni permiso, como si estuvieran fotografiando animales en un Zoológico. Estoy seguro que a nadie le gustaría que un desconocido, nos apunte con su cámara y se ponga a tomarnos fotos, sin más.

Turistas hacen fotos al camarero de La Bodeguita del Medio, en La Habana

En los enclaves de gran afluencia turística, suelen encontrarse algunos personajes, normalmente ataviados con vestimenta relacionada con el entorno, que se dejan fotografiar a cambio de algunas monedas, pero esto no significa que todos los habitantes de ese lugar, deban dejarse fotografiar por las hordas de turistas que invaden la ciudad cada día.

Personaje disfrazado de “la Máscara” en la plaza Dam de Amsterdam

Si tu intención es la de obtener algunos buenos retratos de los lugareños te recomendaría (siempre según mi experiencia), los siguientes preceptos:

Actitud. Mantén una actitud natural y sincera, ante las personas con las que te vas encontrando y evita las manifestaciones de miedo o repulsa. Mira a los ojos de tus intercomunicadores con franqueza y energía, pero sin actitudes desafiantes ni despectivas, saluda con respeto, cordialidad y sobre todo sonríe. Sonríe de manera natural y sincera, la sonrisa es una expresión muy humana, que siempre abre puertas -de hecho la conocida expresión de “sonría por favor” siempre ha estado muy vinculada al mundo de la fotografía-.

Comunícate. Para realizar fotografías a personas desconocidas debes establecer, previamente, una mínima relación personal. En ocasiones el desconocimiento del idioma o dialecto, puede parecer un problema insolventable, pero te sorprenderás con lo efectivo que puede resultar  establecer comunicación con otras personas, a través del lenguaje gestual y dejándote llevar por estos mágicos códigos de comunicación, que son creados a través de gestos y miradas.

Grupo familiar en las playas de Tajin, Gambia

Infórmate. La ignorancia es una mala compañera de viaje que puede darte desagradables sorpresas. Antes de aventurarte a realizar fotos en un lugar desconocido infórmate de las costumbres religiosas, sociales y culturales del país o de la región que estás visitando. Es conveniente saber ciertas cosas antes de que comiences a disparar fotos de un lado para otro como, por ejemplo, que en las comunidades de religión musulmana no está bien visto que se hagan fotos a las mujeres.

Campesina en un poblado agrícola de Rajasthan, India

Apréndete algunas palabras y frases de utilidad en el idioma o dialecto local, te servirán para comunicar tus deseos más elementales y además, atraerás la simpatía de los lugareños, que valoraran favorablemente tu actitud e interés por la cultura local. Además de las típicas frases de saludo y solicitud de servicios o información, yo siempre procuro aprender otras tres frases fundamentales, para el desarrollo de mis intenciones, la primera es “soy fotógrafo”, la segunda “puedo hacer una foto” y la tercera “gracias”.

Taxista de Tuk-tuk, en New Delhi, India

Aléjate de las rutas convencionales. Procura buscar rutas y lugares alternativos diferentes a los que son más frecuentados por los turistas habituales. Si estas en una ciudad, muévete por los emplazamientos en los que se desenvuelven día a día los residentes del lugar, tales como mercados, plazas o estaciones. Introdúcete en locales y ambientes donde no llegan los turistas. Lleva la cámara de manera visible, pero no pretendas hacer fotos desde el primer momento. Relájate e implícate en el ambiente, tomate un café, té o lo que creas más oportuno. Verás como al tiempo lograras despertar el interés de los que te rodean, queriendo saber algo sobre ti, de que país vienes, a que te dedicas y cosas por el estilo. Al final, lo más increíble será que estos nuevos conocidos te pedirán que les hagas unas fotos, cosa que te hubieran negado con la típica frase de “No camera, No fotos” si en el primer momento en que llegaste, te hubieras puesto a fotografiar indiscriminadamente y sin ningún contacto humano previo.

Beduinos en el interior de una Jaima, desierto de Wadi Rum, Jordania

Agradecimiento. Sé generoso y agradecido con los improvisados modelos que utilices en tus fotografías de viajes. En ocasiones un pequeño regalo o compensación económica contribuyen a que las personas fotografiadas se sientan más felices y predispuestas. Enséñales las fotos que realices en la pantalla digital de la cámara, en la mayoría de los casos se producen alegres reacciones que sirven para reforzar la confianza entre fotógrafo y fotografiado, entre risas y sentimientos de aprobación.

Guerreros de la secta Sij, en el pueblo sagrado de Pushkar, India

Si tuvieses la posibilidad de llevar contigo una pequeña cámara instantánea haz una toma para dejársela como recuerdo, en caso contrario y si te pide que le envíes una copia de la fotografía que has tomado, toma nota de la dirección de la persona y cuando llegues a casa preocúpate de enviarle la foto solicitada, tal vez no te encuentres nunca más con esa persona, pero habrás cumplido con tu compromiso y contigo mismo.

10 recomendaciones para tus fotos de viajes

Antes de adentrarnos en sofisticados temas técnicos, sobre la fotografía de viajes y sus herramientas. Te propongo un sencillo y básico decálogo de actuaciones, que deberías tener en cuenta antes de empezar a “disparar” fotos, a diestra y siniestra.

1. El equipo, antes de emprender un viaje, asegúrate de que todo el equipo funciona perfectamente, compruebe que lleva suficientes baterías, cargadores y tarjetas.

2. Durante el viaje lleva siempre la cámara contigo, bien protegida en su bolsa ó estuche, para evitar así largas exposiciones al sol ó golpes y especialmente si vas a lugares arenosos ó en los que haya agua.

3. Utiliza la luz ambiente siempre que te sea posible, las luces de las primeras horas del día y las del atardecer resultan mucho más atractivas y en condiciones difíciles de luz utiliza sin miedo las sensibilidades más altas que te permita tu cámara.

4. No desestimes los días nublados ó de mal tiempo, a veces estas condiciones meteorológicas, le añaden un encanto especial a las fotografías.

5. Cuenta historias con tus imágenes, cada lugar que visites tiene su propio encanto, no te olvides del factor humano, las gentes del lugar, sus costumbres y su forma de vivir…estate atento y procura captar las historias y anécdotas de interés que se producen a tu alrededor.

Cuando fotografíes monumentos, procurar incluir a tus compañeros de viaje en la toma, esto añade interés y calor humano a la fotografía.

Añade personajes en las tomas fotográficas

6. Fíjate en las postales turísticas que se exponen en las tiendas de souvenirs, no hace falta que las copies, pero te servirán como referencia para tus propias interpretaciones del lugar.

7. Si vas a visitar museos, no dejes tu cámara en el Hotel creyendo que no está permitido hacer fotos en este tipo de instalaciones, generalmente en la mayoría de ellos sí se permite y lo que suele prohibirse es la utilización del flash y del trípode.

8. Haz fotografías de los carteles de indicación de los lugares visitados, (rótulos, señales, indicadores, etc.) te servirán posteriormente a la hora de clasificar las fotografías obtenidas durante el viaje y para ubicarlas en el lugar correcto.

9. Acostúmbrate a llevar un pequeño trípode de viaje, los hay de muchos tipos y tamaños, su uso te permitirá obtener mejores fotos de paisajes ó de detalles y sobre todo de esas bonitas fotos nocturnas que tanto nos gustan a todos.

Utiliza un trípode para las fotos nocturnas

10. Se respetuoso,  por último y muy importante, respeta las normas, tanto de seguridad como de civismo… es importante saber que no esta permitido tomar fotografías de instalaciones militares, aeropuertos, estaciones de autobuses o ferrocarril y que a la hora de fotografiar personas, debes respetar el derecho a la imagen y a la intimidad.

Fotografía de viajes, consejos básicos

Aunque hoy día, la fotografía esta presente en casi todos los actos de nuestra vida diaria, debido al auge de las redes sociales, es en las vacaciones y en los viajes, cuando los usuarios y aficionados de esta técnica, deciden realizar un mayor número de fotografías que más tarde, les ayuden a evocar aquellos felices e interesantes momentos y lugares de los que disfrutaron en sus vacaciones.
“Estar, siempre preparado, llevar la cámara a todas partes y aprovechar cualquier tema de interés que pueda surgir”… este podría ser el consejo más importante para todo aquel que quiera tomar fotos de los mejores momentos de su viaje.
La fotografía de viajes, es una experiencia creativa, que nos permite movernos en entornos y paisajes diferentes, a la vez que nos posibilita la relación con otras sociedades y costumbres distintas a las de nuestro habitat cotidiano. En mi opinión, para lanzarse a la aventura de un viaje fotográfico y documental, debes seguir tres importantes y básicos consejos:

Preparar el viaje: Una vez elegido el destino, que te gustaría fotografiar, planea cuidadosamente todos los pormenores del viaje, esto puedes hacerlo a través de una agencia ó usando las magníficas herramientas que hoy día nos ofrece Internet para buscar medios de transporte y alojamientos.

Documentación: Infórmate previamente sobre la zona geográfica y las costumbres sociales de los lugares que vas a visitar y si es posible lleva esa información en tu bolsa de fotografía.

El equipo fotográfico: El conocimiento de las técnicas fotográficas básicas y del funcionamiento de tu propio equipo de fotografía, te serán imprescindibles a la hora de hacer tus fotos de viaje. Prepara tu equipo fotográfico, sin dejar nada al azar, objetivos, baterías, cargadores, trípode, flash y todo lo que creas necesario, pero sin excesos que posteriormente, dificulten tu capacidad de movimiento.


Las fotografías obtenidas en estas experiencias, son a menudo insustituibles, por esto es importante estar bien preparado y tener algunos conocimientos prácticos respecto a los equipos y las técnicas de fotografía.

Pero ocurre que a veces, los resultados no son todo lo bueno que se hubiera deseado y no corresponden con las expectativas ni con el entusiasmo con que fueron tomadas. Un mal planteamiento de la toma, un error técnico o el desconocimiento de las herramientas, son la causa habitual de obtener unas defectuosas imágenes que en definitiva, no nos servirán para poder revivir con satisfacción, las impresiones experimentadas durante el viaje.

Por estas razones, en próximos artículos en este blog, iré comentando algunos consejos básicos. Con más detalles y temas específicos que se deben tener en cuenta a la hora de realizar fotografías en nuestros viajes, basados en mis propias experiencias.