Regeneración de órganos musicales

Rosario Álvarez Martínez, musicóloga. / El guiño

Presidió durante ocho años la Sociedad Española de Musicología, de 1999 a 2007, y la Real Academia Canaria de Bellas Artes, entre 2009 y 2017. Rosario Álvarez Martínez cuida un rico patrimonio.

-¿A qué suena el Premio Canarias de Patrimonio Histórico?
“Para mí ha sido una gran satisfacción, naturalmente”.

-Música celestial…
“Ha sido el reconocimiento a toda una vida. Llevo cerca de cincuenta años trabajando en esto de la música”.

-Dando en la tecla…
“Recuperando patrimonio, sacando a la luz compositores que estaban olvidados…”.

-Biógrafa, también…
“Me llamaron del Diccionario de la Música Española e Hispanoamericana para autores de Tenerife, casi un centenar”.

-¡Una artesana!
“En 1994 creamos una asociación de musicólogos y compositores de Tenerife. Estuve de presidenta doce años”.

-La Asociación de Compositores Sinfónicos y Musicólogos de Tenerife… ¿En qué consiste exactamente Cosimte?
“Comenzamos a organizar conciertos de cámara con obras de compositores vivos, algo que era impensable”.

-¿Por qué?
“Parecía que la creación musical era solo del pasado”.

-Mozart, Beethoven…
“Aparecieron compositores con voz propia. De cámara, piano… Hay uno de Güímar con cuatro óperas, nada menos”.

-¿Quién?
“Francisco González Afonso. Por citar a una mujer, Emma Martínez de la Torre”.

-Encontraron hasta debajo de las piedras…
“Además, se suscitó entre los alumnos del Conservatorio el interés por estudiar la carrera de Composición”.

-Redoble de tambores…
“A nadie se le ocurría. Estoy hablando de finales de los setenta, años ochenta”.

-¿Cómo se produjo el cambio de ritmo?
“Llegó un profesor que había estado estudiando en Valencia, Miguel Ángel Linares”.

-¿El actual director del Conservatorio Superior de Música de Canarias?
“El mismo”.

-Y grabaron discos…
“Empezamos a grabar discos en 1996”.

-Con nota, ¿no?
“¡Bueno! La colección la hice junto a Lothar Siemens”.

-¿Cuántos?
“En total, 56 discos de 132 músicos y 516 obras”.

-¡Apoteósico!
“Eso propició que instituciones y empresas encargaran trabajos a compositores con nombre y apellidos”.

-No solo Teobaldo Power y Juan José Falcón Sanabria…
“¡Muchos más! Esta recuperación del patrimonio musical abrió el abanico”.

-Una doctora de la música que se ha especializado en trasplante de órganos…
“Estudié cuatro cursos de órgano y saqué el título superior de piano. Al regresar de Madrid me fijé en los órganos”.

-El viento sopló a favor…
“En el 77 no tenía ni idea de la historia de esos instrumentos. Indagué en los archivos y recogí datos de las parroquias”.

-¡Por un tubo!
“Recopilé una cantidad enorme de información, como para un gran libro”.

-¿De una biblioteca sonora?
“Todavía no se ha publicado, pero escribía artículos sobre órganos concretos”.

-¿Cuándo se iniciaron las operaciones de restauración?
“En 1988, cuando me nombraron miembro del Patronato de Música del Cabildo”.

-El bisturí era una batuta…
“Me dediqué a gestionar las restauraciones de órganos”.

-¿Cuáles eran los primeros en la lista de espera?
“Dos órganos magníficos en el convento de las Catalinas de La Laguna”.

-¿En todas las islas?
“En Gran Canaria lo llevaba un señor alemán y, tras fallecer, el Cabildo me lo pidió. En La Palma, una labor similar”.

-¿Después qué?
“Cuando los órganos están restaurados, hay que hacer que suenen para sacudir el polvo”.

-Si no, ¿para qué?
“Había que traer organistas y preparar conciertos. Programamos ciclos y diversas actividades relacionadas”.

-¡Tomaron fuelle!
“Así como los pianos, los violines o los clarinetes son iguales, cada órgano es distinto. De su padre y de su madre”.

-¡Así serán los repertorios!
“Van desde el siglo XV hasta el presente. El piano se inventó a principios del XVIII”.

-A falta de pan, la miga está en la flauta…
“El origen del órgano es un mecanismo para una flauta de pan inventado por Ctesibio en el siglo III antes de Cristo”.

-El motor de la evolución…
“Los primeros vestigios del órgano neumático, movido por fuelle, no el hidráulico, se remontan al siglo IV en Bizancio”.

-¿Cuáles son los más antiguos en Canarias?
“Aquí, nosotros tenemos órganos de los siglos XVII, XVIII, XIX, XX y XXI”.

-¡Ah!, ¿sí?
“Los órganos de los auditorios de Alfredo Kraus, en Gran Canaria, y Adán Martín, en Tenerife, son de este siglo”.

-Las musas estarán encantadas en un museo…
“Se instaló un museo cuando yo era presidenta de la Real Academia Canaria de Bellas Artes, entre 2009 y 2017”.

-¿Qué se muestra allí?
“En las cinco salas se conservan obras de artistas que han pertenecido a la Academia desde su fundación, en 1849”.

-Ahí quedan expuestos…
“Los artistas que ingresan están obligados a donar una obra, en cualquier disciplina”.

-Un simbólico impuesto al patrimonio cultural…
“Debemos cuidar el patrimonio. Aunque ya no podamos alterar la historia, sí que está en nuestras manos el futuro”.

-Cooperadora insigne de la Diócesis Nivariense…
“Por la restauración de los órganos y los estudios sobre la música en las parroquias”.

-¿La Medalla de Oro de 2005 fue un preludio?
“Y la del Ayuntamiento de Santa Cruz. He sido muy laureada, la verdad es que sí [risa]”.

-Previamente, el Nacional de Musicología de 1982…
“Por mi tesis doctoral, sobre los instrumentos musicales en la Edad Media. ¡No me quejo!”.

 

 

Publicado el por DNM en Entrevistas ¿Qué opinas?

El autor

DNM

Domingo Negrín Moreno es licenciado en Geografía e Historia y Periodismo por la Universidad de La Laguna. Durante una larga temporada coordinó Nacional/Internacional en 'La Gaceta de Canarias', periódico en el que se ocupó posteriormente de las jefaturas de Sociedad/Cultura y Canarias. En enero de 2006 se incorporó a 'Diario de Avisos', donde también desempeña su faceta humorística. Antes, ejerció de redactor en Radio Club Tenerife (cadena SER) y participó en la fundación de Radio 21, Sociedad Anónima Laboral. Tres años después de haber sido premiado por RNE en un concurso de guiones se convirtió en uno de los diez jóvenes españoles al encuentro de Europa seleccionados por la cadena pública. Coautor de viñetas de actualidad, ha escrito un libro -'Quijotadas' (Turquesa)- que repasa situaciones asombrosas y divertidas.

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