Un barco de papel mojado

La naviera Acciona Trasmediterránea presume de que cuenta con “una de las flotas más modernas y mejor dotadas de Europa, con los últimos avances tecnológicos en materia de seguridad y calidad”. Son “embarcaciones de alta velocidad que hacen de la rapidez el objetivo del viaje, ferries dotados del mayor confort, pensados para que el pasajero encuentre el viaje como una parte atractiva de sus vacaciones: piscina, camarotes, bar, restaurante, sala de cine y televisión, discoteca, aire acondicionado y un espacioso garaje para llevar el propio coche”. Como tantos otros  pasajeros, Daniel Komorowski se sintió engañado cuando no hace mucho embarcó en el vetusto Albayzín para trasladarse a Tenerife desde Cádiz.
La primera sorpresa fue que los coches estarían a la intemperie. “Se bañaban en salitre”, describe David. “Y sobre los aparcados detrás de la chimenea caían gotones de aceite”. Al observar las “penosas condiciones”, hizo lo posible por quedarse en tierra. “Me dijeron que no podía sacar el coche ni marcharme sin él, que íbamos a zarpar. Eso fue a las cinco y media. Partimos a las nueve, porque el personal no sabía colocar la carga”. Después se encontró con que no había discoteca ni biblioteca: “Sólo, dos bares”. No se respetaron las clases, critica David. “Yo pedí un camarote cuádruple, pero otros pagaron por uno individual y les tocó dormir con desconocidos”.
El olor a humedad era “tremendo”, comenta. “Me descalzo y resulta que la moqueta estaba mojada y negra”, relata. “Los baños eran asquerosos. El desagüe de las duchas no funcionaba, por lo que se formaba una piscina enorme”. Además, el moho salpicaba a la vista. Pero eso no era lo peor. A David Komorowski le obsequiaron con “una mancha de sangre en la sábana, una galleta pegada al colchón, vello púbico y cucarachas”. Lo único “decente” eran las toallas, que le proporcionaron el guión de una escena cómica: “Se me ocurrió secarme y me quedé blanco de las pelusas que soltaba”. Ante semejante panorama, decidió dormir en su vehículo. Una mujer trasplantada de pulmón también optó por pernoctar fuera.Los perros “campaban a sus anchas”, narra David. “La caca se amontonaba en el pasillo. La recogieron al día siguiente, porque ya molestaba al caminar”.Según el testimonio recabado por DIARIO DE AVISOS y rebatido por Capitanía Marítima, la compañía “descuidó” la seguridad: “No se hizo el simulacro y faltaban botes salvavidas”.Lo cierto es que las quejas se acumularon. De hecho, en el navío se agotaron las hojas de reclamaciones.El jueves 14, dos inspectores revisaron el Albayzín en Santa Cruz de Tenerife tras una denuncia. Estuvieron entre las seis de la tarde y las dos de la madrugada. “No detectaron ninguna anomalía”, informa el capitán marítimo. “Reúne las condiciones mínimas”, sentencia Antonio Padrón.

Publicado el por DNM en Reportajes ¿Qué opinas?

El autor

DNM

Domingo Negrín Moreno es licenciado en Geografía e Historia y Periodismo por la Universidad de La Laguna. Durante una larga temporada coordinó Nacional/Internacional en 'La Gaceta de Canarias', periódico en el que se ocupó posteriormente de las jefaturas de Sociedad/Cultura y Canarias. En enero de 2006 se incorporó a 'Diario de Avisos', donde también desempeña su faceta humorística. Antes, ejerció de redactor en Radio Club Tenerife (cadena SER) y participó en la fundación de Radio 21, Sociedad Anónima Laboral. Tres años después de haber sido premiado por RNE en un concurso de guiones se convirtió en uno de los diez jóvenes españoles al encuentro de Europa seleccionados por la cadena pública. Coautor de viñetas de actualidad, ha escrito un libro -'Quijotadas' (Turquesa)- que repasa situaciones asombrosas y divertidas.

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